Cuándo pedir ayuda
Si notas que la comida, el peso o el ejercicio ocupan demasiados pensamientos; si evitas planes
por miedo a comer; si te sientes cansado, vacío, con insatisfacción personal o más irritable de lo habitual. No hace falta tocar fondo para consultar: cuanto antes lo hablemos, más sencillo es empezar a mejorar.